Menta. Cultivo, propiedades, usos y recetas

La menta una planta aromática y medicinal, de flores rosadas o blancas, perteneciente a la familia de las Labiadas (Lamiaceae o Labiatae). Es utilizada en infusiones por sus propiedades digestivas y estimulantes, y para aromatizar licores, caramelos, etc.

Nombre científico:

Mentha x piperita

Descripción:

Es una planta herbácea perenne, que alcanza unos 45 cm de altura y puede extenderse hasta 1 m de diámetro, con hojas de un verde muy atractivo y tallos cuadrados. Crece en todas las áreas templadas.
Sus flores de color púrpura son muy atractivas para las abejas

Propiedades y beneficios de la menta:

La menta posee propiedades antibacterianas, antiinflamatorias y antiespasmódicas. Es muy efectiva como digestiva, para estimular la secreción biliar y para eliminar los gases intestinales (carminativo). Alivia los espasmos musculares.

Cultivo:

Si bien crece en muy diversos lugares y suelos, veo que prefiere una semisombra, especialmente en regiones semidesérticas como la nuestra, ya que esto ayuda a mantener la humedad en el suelo. A este fin también es importante el uso de mantillo. Sin embargo, el sol es importante para su crecimiento y que la menta produzca un buen aroma.

No requiere un exceso de materia orgánica en el suelo pero necesita riego abundante en zonas semiáridas.

Propagación:

La Mentha x piperita es en realidad un híbrido que no se reproduce por semillas sino por reproducción asexual. Pero eso no es ningún problema para su propagación. Para ello, se puede tomar un esqueje apical de tallo tierno a principios de primavera. O un trozo de rizoma con dos o tres yemas (brotes), separarlo de la planta madre y enterrarlo a unos 2 a 3 cms de profundidad. Su propagación es sencillísima!

Problemas sanitarios:

No hemos tenido problemas sanitarios con la menta, pero los textos que consultamos mencionan arañas, verticillosis, podredumbre.

Cosecha o Recolección de menta:

Si tienes una plantita de menta en maceta o en el jardín, es posible recolectar las hojas verdes en cualquier momento. Las hojas jóvenes son más sabrosas.

En cambio, si se trata de muchas plantas o de una plantación de menta completa, dependerá del objetivo. Si es para la obtención de aceite esencial, lo ideal es cosecharla entre el principio y la plena floración, cortando a unos 15 cm del suelo, para favorecer su pronto rebrote.

Para su conservación las hojas se pueden secar sobre una rejilla a la sombra en lugar fresco y ventilado. Nosotros, en cambio, usamos el sistema tradicional (el de las brujas!) de hacer ramilletes y colgarlos.

Luego de completado el secado, se las debe despalillar y guardar en recipientes herméticos y preferentemente al abrigo de la luz.

Usos de la menta:

Desde la antigüedad, los pueblos de todo el mundo han apreciado el sabor refrescante de esta hierba. Es considerada por algunos como la medicina más antigua del mundo y se ha encontrado en sitios arqueológicos de más de 10.000 años de antigüedad.

Como hierba aromática, se la usa en salsas (especialmente para acompañar cordero), postres, ensaladas, confituras, pastillas, dentífricos, enjuagues bucales, etc.

Y como medicinal, la gran mayoría de las variedades de menta son estimulantes y digestivas, además de antiespasmódicas. También posee propiedades antimicrobianas.
En un estudio italiano del 2007 se descubrió que el aceite esencial de Mentha x piperita reducía los síntomas del colon irritable en un 75% de los pacientes.

Menta en flor:

Cosecha de mentaA escala industrial, no resulta económico esperar a su floración, ya que cosechando las hojas frescas se pueden obtener dos a tres cortes por temporada según la zona, maximizando así el rendimiento por unidad de superficie.

En cambio, en nuestra huerta orgánica, preferimos permitir que florezca ya que las flores son bien aprovechadas por nuestras abejas.

Para aplicaciones culinarias y en infusiones, la menta en flor es de sabor ligeramente más suave y es muy popular en muchos platos mediterráneos y de Oriente Medio.

Recetas con menta:

Mojito Cubano

mojito cubano Ingredientes para 1 vaso:

2 ramitas de menta
2 cucharaditas de azúcar
El jugo de 1 lima
45 ml (más o menos) de ron blanco
Hielo picado o triturado
Soda o agua con gas hasta llenar 2/3 del vaso

Cortar la lima por la mitad y exprimirla. Poner el jugo obtenido en un vaso.
Añadir 2 cucharaditas de azúcar y mezclar bien.
Agregar las 2 ramitas de menta en el vaso, enteras, con tallo y todo y estrujar suavemente con una cuchara las ramas, lo suficiente para liberar los aceites esenciales de la menta. Hacerlo con cuidado de no romper las hojas.
Poner el hielo picado dentro del vaso hasta aproximadamente la mitad.
Añadir la soda hasta llenar unos 2/3 del vaso.
Agregar el ron de a poco, según gusto. La medida indicada es aproximada.
Mezclar bien y decorar con unas hojas de menta. Se puede tomar con pajita si se quiere.

Infusión:

1 cucharadita de menta seca ó 2 cucharaditas de menta fresca en una taza de agua recién hervida.

Para reducir la flatulencia y mejorar la digestión tomar una o dos tazas de este tecito luego de las comidas. Se puede endulzar un poquito con azúcar o, mejor aún, con miel.

Como energizante, agregar 4 tazas de esta infusión al agua tibia antes de tomar un baño de inmersión de unos 20 minutos de duración.

Spray ambiental refrescante:

En un atomizador, combinar 3 gotas de aceite esencial de menta, 3 gotas de aceite esencial de romero y 3 gotas de aceite esencial de albahaca en 25 ml de agua destilada.

Para mejorar la memoria y la concentración, usar este spray en el aire circundante con la frecuencia que se desee.

Oleato de menta:

Llene un frasco de vidrio limpio con hojas y/o flores frescas de menta. Luego, vierta aceite de oliva virgen o extravirgen (puede ser otro aceite con propiedades humectantes) para cubrir la totalidad de la hierba. Cierre el frasco. Deje que el frasco reciba el sol a través de una ventana por dos a tres semanas, agitando cada tanto. Así, con este suavísimo calentamiento, los compuestos liposolubles de la hierba pasan a quedar disueltos en el aceite.

Al cabo de un par de semanas, filtre la mezcla para retirar los restos de planta y recoja el aceite impregnado de menta en una taza o tazón. Estruje los restos de menta para recuperar la máxima cantidad de aceite.

Vuelva a llenar el frasco con hojas y flores de menta frescas y repita todo el proceso utilizando el mismo aceite que recobró en el paso anterior, con el objetivo de logar una mayor concentración en su oleato.

Cuando esté listo, este oleato de menta es muy efectivo para relajar los músculos doloridos, masajeando las áreas afectadas.

Fuentes:

Imágenes, textos y experiencia de cultivo propia.

Herbs, The National Trust.

Hierbas Aromáticas, Ed. Blume Jardinería.

The Essential Herb Handbook, Lesley Bremness

Receta de mojito, adaptada de http://recetamojito.info/

Imágenes adicionales: pixabay.com

 

 

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