Cosecha de Damascos – dulzuras y amarguras para el productor

Es época de cosecha!

Nada es tan gratificante como ver la Naturaleza recompensando nuestros esfuerzos del año. Coloridos, jugosos y aromáticos frutos alegran la vista y curvan las ramas bajo su peso, invitándonos a celebrar la temporada con su dulzor.cosecha de damascos

Lamentablemente, para los pequeños productores como nosotros, parecería que a tanto amor y tanto sacrificio no se les reconoce ningún valor económico: este año, el productor recibe solamente $0.60 por kilo de damasco. En realidad, algunos vecinos se han visto forzados a vender su cosecha a $0.50. ¿Cómo es esto? Se llama por teléfono al acopiador y se consulta el precio. Le dicen “$0.85”. El productor realiza la cosecha, la carga en su camioneta, automóvil o vehículo, llega al acopio, hace la cola, espera largas horas bajo el sol… y cuando le toca descargar le avisan que están pagando $0.60 o $0.50. A estas alturas, el productor ya es prisionero, y no puede darse media vuelta e irse a buscar mejor precio. Debe vender, o tirar su cosecha.

Es tan triste ver que a ese precio muchos vecinos dejarán pudrir su producción porque el precio que se paga no es suficiente para pagar a los cosechadores… El tan publicitado programa Frutas para Todos está mal organizado, y es el productor el que siempre sale perdiendo.

Y me pregunto… ¿A cuánto se pagará el damasco de buena calidad en las fruterías de los grandes centros urbanos?

Podríamos entrar en diversas consideraciones de índole económico, político, social, histórco o estructural y quedarnos escribiendo en el blog acerca de cuán injusta es esta situación que se repite año tras año. Podríamos repartir culpas, simplificar o complicar la cuestión.

Pero en nuestra finca no es momento de quejas ni de bajar los brazos:

Si no es conveniente vender la cosecha, entonces ¡nos la comeremos!

Vamos a agregarle valor: secaremos todo lo que podamos, y vamos a peparar dulce de damascos artesanal, como me enseñó a prepararlo mi abuelita.

Esperando la Primavera

Llega la primavera, la estación más linda del año, y también una de las más atareadas para nosotros.

La Huerta en Primavera:

Adelantándonos a esta época, a fines del invierno comenzamos a realizar los almácigos de pimientos, albahaca y romero.

Marcamos la era destinada a la huerta y a la chacra. Preparamos la tierra y surcamos para darle un riego. La idea es que ni bien comiencen a emerger los yuyitos (malezas) podamos sacarlos mecánicamente, con azada y rastrillo sin necesidad de recurrir a herbicidas químicos. Por supuesto, no se hace de una sola vez, sino que es una tarea constante. Pensemos que esta tierra no fue usada por años y está totalmente invadida por chepica, etc. Me canso de sólo escribirlo!

marcando la huerta

La futura huerta y sus canales de riego.

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